Tabea Zimmermann, Javier Perianes y Jean-Guihen Queyras lanzan nuevo álbum con obras de Brahms, Schumann y Joachim.
Desde el 13 de marzo está disponible el nuevo álbum de Tabea Zimmermann, Jean-Guihen Queyras y Javier Perianes para el sello Harmonia Mundi. Incluye obras de Robert Schumann, Clara Wieck, Joseph Joachim y Johannes Brahms, explorando el particular universo musical y personal de estas cuatro figuras esenciales de la historia de la música.
El nuevo álbum gira en torno a la amistad, la afinidad artística y la creación musical compartida, especialmente la que se desarrolló en el círculo formado por Brahms, los Schumann y Joseph Joachim. Estas amistades, surgidas en torno a 1853, marcaron profundamente la vida de sus protagonistas y dieron lugar tanto a colaboraciones concretas como a ideales estéticos compartidos. De manera similar, Tabea Zimmermann, Jean-Guihen Queyras y Javier Perianes se han encontrado en distintos momentos de sus vidas y han colaborado durante varios años, prolongando esta misma idea de afinidad artística.
El momento decisivo para aquel círculo histórico se produjo cuando Brahms, con apenas veinte años, apareció en la casa de los Schumann apenas una semana después de la visita del violinista Joachim, a quien ya conocía desde hacía varios años. Robert Schumann reconoció de inmediato el talento del joven compositor y lo apoyó con entusiasmo, en la medida en que su enfermedad se lo permitió.
Un resultado directo de este vínculo fue la Sonata F. A. E. (Frei aber einsam, “Libre pero solitario”), una obra colectiva escrita para Joachim y compuesta por Albert Dietrich (primer movimiento), Robert Schumann (Intermezzo y Finale) y Brahms (Scherzo).
Las Tres Romanzas, Op. 22, de Clara Schumann fueron compuestas en 1853 y dedicadas a Joachim. Junto con los Seis Lieder, Op. 23, figuran entre las últimas obras de su catálogo. Robert Schumann, por su parte, compuso sus Tres Romanzas, Op. 94, en 1849 como regalo de Navidad para su esposa Clara. Concebidas originalmente para oboe, hoy también se interpretan con clarinete, violín, violonchelo o viola.
Las Melodías hebreas para viola y piano, Op. 9, de Joachim, compuestas entre 1854 y 1855, toman como referencia la colección Hebrew Melodies de Lord Byron (1815), formada por treinta poemas supuestamente escritos a partir de melodías preexistentes atribuidas a Isaac Nathan. Estas piezas contienen elementos estilísticos que evocan tanto a Brahms como a Schumann.
En cuanto al Trío Op. 114 de Brahms, fue compuesto en 1891 tras la visita del compositor a Meiningen, donde conoció al clarinetista Richard Mühlfeld, cuyo arte lo cautivó profundamente. Brahms comenzó de inmediato a trabajar en esta obra, a la que siguieron el Quinteto con clarinete Op. 115 y las dos Sonatas para clarinete Op. 120, ambas dedicadas a Mühlfeld. Las versiones para viola del trío y de las sonatas parecen haber surgido principalmente por razones prácticas.